Estas herramientas permiten aplicar la silicona, aunque también diferentes tipos de pegamentos en forma de cartucho. La longitud de estos cartuchos normalmente es de 225 mm o 250 mm.
Tras enroscar el aplicador (una boquilla con forma de cánula cónica) en el cartucho, se colocan los tubos dentro de la pistola aplicadora. Tras ello se puede proceder a la rotura de la boquilla, para permitir aplicar el producto.